QUÉ ES MINDFULNESS

La reducción del sufrimiento basado en mindfulness

raya
Video que es mindfulness 
Quienes pueden participar. 
Ejercicios Mindfulness
Cómo son las prácticas. 
Beneficios psicológicos y físicos.
raya
Sobre mindfulness, hay muchos prejuicios y suele confundirse con otras prácticas meditativas. Se asocian a algo poco serio o de gente que quiere huir de la realidad o buscar un estado metafísico. Y, quizás ha sido así, dependiendo de la formación, experiencia, conocimiento e intereses de la persona que lo imparta. Distorsionando, muchas veces la imagen que tenemos de la meditación, mindfulness. Toda la meditación no es mindfulness. Cuando hablamos de mindfulness, estamos hablando de prácticas meditativas, que provienen del budismo, pero despojadas de su cariz religioso,  y practicadas dentro del ámbito psicológico o médico impartidas por un profesional de la salud, con una formación y experiencia en mindfulness. Podríamos definir mindfulness como las practicas o el entrenamiento en desarrollo de la atención plena  en la experiencia del momento presente, con una actitud de amabilidad, aceptación y no juicio.

Vivir en el  presente, la única dimensión temporal existente.

La mayor parte de esos pensamientos, o dialogo interno diario, en los que vamos enganchados, de la mañana a la noche,  no tienen finalidad alguna, son una especie de basura mental que impiden que estemos en el presente. Llevando la atención a las sensaciones que aparecen al rozar el aire en tus fosas nasales, al respirar activas, de forma intencional, ese estado modo mental consciente ( mindfulness), desactivando la mente discursiva (diálogo interno). Mindfulness es aprender, a través de la práctica continuada a traer la atención consciente a tu cuerpo ahí donde están tus sentidos , teniendo como soporte para mantener ese estado consciente,  tu respiración. Ayudándote de la respiración te vas a notar que estás ahí, en el presente, en donde estés, en lo que estés haciendo, pensando y sintiendo, sin valoraciones, juicios o expectativa alguna. En ese momento estás en el presente, teniéndote a ti mismo como referencia.

Un estado mental de apertura y amabilidad. 

La práctica de mindfulness,  o de la atención plena de conciencia,  sería una práctica muy mecánica y fría “Una práctica sin “corazón”.  Has de desarrollas una actitud de cuidado, amabilidad y  amor hacia ti,  para poder generalizar a los demás. Si no eres compasivo contigo, y te criticas constantemente, si no quieres “ser quien eres” , si piensa de ti que eres menos valioso que los demás, no estás practicando mindfulness. Sin compasión, y aceptación incondicional, mindfulness de poco te servirá. Has de desarrollar una actitud de amabilidad, hacia ti y hacia los demás, así como,  a todas y cada una de tus experiencias internas y externas, agradables, neutras y desagradables,  sin juicio o valoración alguna.

Mindfulness, los pensamientos alimentan el dolor.

La mente piensa, y esa es su naturaleza,  igual que los pulmones respiran. Pensar es un gran logro de nuestra evolución, como especie.  Gracias a ello podemos resolver problemas complejos así como los problemas cotidianos, tener ciencia y tecnología. Incluso, meditar.

Los distintos estados emocionales, por su naturaleza y utilidad,  son finitos en el tiempo, tienen un principio y un final. La cavilación o rumia mental, en el malestar, resistiéndose a él, es el mecanismo responsable de incrementar y mantener nuestro  malestar emocional de forma indefinida, haciéndonos daño. Un sentimiento o emoción, un recuerdo o un pensamiento doloroso, puede hacer su aparición en cualquier momento, y eso no lo podemos evitar. Pero ese no es el problema. Si no, cuando rumiamos en ello. Cualquier contenido metal tiende a ser breve. Si queremos deshacernos de esa emoción desagradable, recuerdo o pensamiento, siempre pasajero,  rumiando y resistiéndonos a él, alimentaremos, dicho contenido mental,  que por su naturaleza tiende a ser pasajero, se prolongará en el tiempo causándonos mucho dolor. Mindfulness, te hace consciente del contenido de tu mente. Este proceso te ayuda a dejar ahí en tu mente y en tu cuerpo, el malestar emocional, “sin hablar con él”. Al ser mas consciente de tus experiencias,  podrás observar el movimiento y el contenido la mente en acción, en el día a día sin entrar en sus “provocaciones”.

Experimentarás todo ese trasiego mental constante,  sin identificarte con él. La relación, con tus pensamientos y emociones, poco a poco, va siento  imparcial sin valoraciones. Podrás discriminar entre el “observador” y lo observado,   entre el contexto  y el contenido. Desde ese estado mental consciente,  abres un brecha, tomas perspectiva, entre tu y tu contenido mental.  Esa nueva forma de relacionarte con tus emociones y pensamientos te da la oportunidad de no reaccionar a los mismos, causándote más dolor, te libera de   repetir una y otra vez  esquemas mentales, de experiencias pasada,  que te impiden cambiar. Mindfulness  no te  impidiera sufrir, sino acompañar el dolor no  empeorando las cosas añadiendo más dolor del necesario en tu vida.

Mindfulness  es aceptar lo que es.

La práctica de mindfulness  es cambiar la actitud, equivocada, de control, y dejar que  las experiencias del momento,  sean tal como son. Nuestra mente discursiva nos dice que las cosas tendrían que ser . Y  yo me pregunto, ¿dónde? ¿en el futuro? Si las cosas tendrían que ser, es que no son.

Nunca podremos vivir en el futuro, el futuro es sólo un pensamiento. Lo que tendría que ser, o no tendría que ser es una fantasía de nuestra mente, proyectada en algo inexistente.  A pesar de ello, seguimos todas  esas expectativas de nuestra mente discursiva.   No podemos hacer que cumplan las expectativas, cuando la realidad del presente las contradice.  Las expectativas sencillamente,  no son. ¿Cómo tener control sobre algo que no es?.

Yo tendría que ser, los demás tendría que y me tendrían que dar y las distintas situaciones de vida tendrían que ser, son las áreas donde se proyectan nuestras expectativas . Cuando nos dejamos llevar por ellas,   nos hacemos muy vulnerables al sufrimiento emocional,  cada vez que  no se cumplen. Cuando las cosas, los demás o nosotros mismos no cumplimos con las expectativas, sencillamente la opción que propone mindfulness, es quedarte en lo que es,  desde un estado mental consciente, sin hacer nada. De lo contrario, si te agarras a tus expectativas cuando no se hacen realidad, te frustraras y eso te llevará al conflicto emocional y este a la rumia mental y al dolor emocional. No hacer nada, cuando nuestras expectativas no se cumplen, quedarte en lo que es, es mindfulness. Aparentemente sería lo fácil pero no es así.  No hacer nada cuando nuestra expectativas no se cumplen, no es una actitud pasiva sino muy activa para no seguir a nuestra mente amablemente y sin resistencia.  Pema Chödrön nos lo dice con una frase demoledora, para nosotros, muy dura: “si quieres ser feliz, ahora (no hay otra dimensión en la que podamos vivir) lo  primero que tienes que dejar ir,  es la esperanza” La esperanza de ser diferente, la esperanza de que los demás sean diferentes y la esperanza que tu situación y la condiciones bajo las que vives, sean diferentes.

Mindfulness es traer la mente,  una y otra vez a un estado consciente 

La mayor parte de nuestros pensamientos, o dialogo interno diario, en los que vamos enganchados mientras vivimos (John Lennon dijo que la vida es eso que pasa ahí fuera entre pensamiento y pensamiento),  no tienen finalidad alguna, es una cháchara interna, que impiden que estemos en el presente. Una forma de callar a nuestra mente discursiva, muy útil cuando los pensamientos son productivos, pero no cuando rumiamos en ellos,  es activar de forma intencional un estado mental consciente. La práctica del mindfulness y el desarrollo de la atención plena, no es diferente de ir al gimnasio a desarrollar tu masa corporal, pero en este caso consiste en entrenar tu atención plena de consciencia,  no tus músculos. La clave es entrenar,  sin exigirte y sin expectativas, en tu vida diaria. La práctica consiste en activar de forma intencional ese estado consciente en el presente, teniendo la respiración como soporte,  de forma amable, una y otra vez, regresar y regresar,  sin frustrarte.   Cada vez que  te descuenta de que tu mente se va con tus pensamientos, regresa a ese estado consciente. Lo importante es que te des cuenta de que te das cuenta, que no eres consciente.

MinDfulness es, compromiso,  constancia y entrenamiento.

Todos podemos desarrollar ese estado mental de consciencia ya que lo poseemos de “fabrica”, solo hace falta entrenarlo para desarrollarlo y hacerlo estable. Si piensas lo contrario eso es otra de las fantasías de nuestra mente discursiva. Se necesita compromiso, constancia y entrenar, entrenar, entrenar, sin esperar nada. Parece contradictorio verdad, pero es así. Si tenemos expectativas y no se cumplen nos frustramos y entramos en conflicto. Desarrollar un estado mental consciente  no te va a ocupar demasiado tiempo.  El entrenamiento en atención plena lo puedes desarrollar en tu día a día,  en tu vida. Al Lavar los platos, pasear, trabajar,  ducharte, escuchar atentamente, comer, ……etcétera, La condición es  que estés ahí, siendo consciente de lo que estás haciendo, pensando y sintiendo, en cada momento,  sin querer cambiar nada.

©Juan Pedro Pérez Badía. Psicólogo Clínico Sanitario.